miércoles, 24 de octubre de 2012


Los habitantes de las Cinco Villas, pendientes de la crecida del río Arba

Los cincovilleses vivieron ayer pendientes de la crecida del río Arba tras la confluencia, de los Arbas de Luesia y Biel y el Riguel.
Tanto en Tauste, como en Ejea, el consistorio ya había tomado la noche anterior precauciones como el desalojo de granjas y el corte de algunas carreteras.
La punta de la crecida llegó a Tauste, a las seis de la tarde, con 271 metros cúbicos por segundo y superando los siete metros de altura, lo que anegó campos de cultivo.
En Sádaba, asolada el viernes por la crecida del Riguel, han resultado afectadas unas 1.500 hectáreas, algunas recién sembradas de alfalfa. Sin embargo, los principales daños se registran en las acequias, los márgenes de las parcelas y otras infraestructuras, como caminos.
Ayer seguía sin limpiar el centro de salud y las consultas se trasladan a la Casa de Cultura. Hoy la consejera de Educación de la DPZ, visitará los dos centros educativos afectados, y aprobarán una ayuda extraordinaria para su restauración.
Hay más pueblos con importantes daños, en las Cinco Villas, entre otros, en Layana, el agua destrozó el puente que une a la población con los campos de cultivo, varias granjas están incomunicadas y se ha perdido buena parte de la producción hortícola. Entre Castiliscar y Sofuentes se cortó la carretera debido a la aparición de una sima, mientras en la deSos el Rey Católico, solo era practicable un carril. En Sofuentes se quedaron sin agua corriente.


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